miércoles, 6 de octubre de 2010

Contestando al Señor Diputado Carlos Ulrich

por Adam Pedrini (Resistencia, Chaco)
En una controversia entre el señor diputado Ulrich y el bloque de diputados kirchnerista, que no es lo mismo que decir “peronista”, el legislador nacional en una rápida reseña muy personal e inexacta, vincula al peronismo desde sus anales fundacionales con Franco, Mussolini y Hitler, nada menos y la concomitancia del General Perón con ellos. Nada más inexacto.
Veamos en que fundamento mi afirmación. Es verdad que muchos nazis se refugiaron en Argentina, pero al decir verdad, ello fue posible gracias al pedido expreso hecho por el Vaticano y la Cruz Roja Internacional, con sede en la Suiza neutral del conflicto bélico. Pareciera que ya nos hemos olvidado de la puja entre la Unión Soviética y los Estados Unidos, para tratar de capturar y poner a su servicio a los “cerebros alemanes”.
Comencemos por recordar a Werner Von Braum el científico alemán que se entregó al Ejército de los EE. UU, llegó a Nueva Cork, el 20 de septiembre de 1945, acompañado de 159 científicos alemanes que componían su equipo y catorce toneladas de planos, archivos y diseños que permitieron poner en marcha lo que se denominó “Programa Espacial Norteamericano ME 262”. El poder salvarse de ser prisionero de las tropas soviéticas y el posterior traslado de Von Bram, el servicio de Inteligencia del Ejecito de los Estados Unidos, lo denominó “Operación Paperclic”. Como primera medida la CIA norteamericana, limpió de inmediato todos los antecedentes nazis de los hombres que componían el equipo técnico de Von Braum y fue éste quien, ya habiendo fundado la NASA, diseñó el “Explorer 1”el cohete que en 1958 lanzó con éxito los Estados Unidos, sumándose así a la carrera espacial que había iniciado la entonces Unión Soviética cuando lanzó al espacio el legendario “Sputnik”
Me permito decirle al diputado y amigo Ulrich, que la desvinculación de Perón y Evita eran tales con todo lo que tenga que ver con el nazismo, el franquiusmo o el fascismo que en abril de 1951, estuvo en Buenos Aires, la legendaria Golda Meir, que entonces se llamaba Golda Meyerson y ocupada en el gabinete del entonces flamante Estado de Israel, el cargo de ministra de Trabajo. Golda, perteneció a la primera generación del Estado de Israel. Producido el fallecimiento de Levi Eschkol, el 26 de febrero de 1969, Golda lo sustituyó como primera ministra.
Esta mujer judía, de valores políticos e intelectuales brillantes, se reunió con Evita durante más de una hora, el 14 de abril de 1951. A la entrevista fue acompañada por el entonces ministro plenipotenciario de la Embajada de Israel en Buenos Aires, el señor Jacobo Tsur. En esa entrevista, Evita le manifestó a la señora Golda: “El renacimiento de Israel es un hecho extraordinario para la humanidad, y todos los peronistas nos miramos en ese espejo maravilloso, porque repudiamos lo que les hicieron a los judíos en Europa y admiramos también la forma que supieron sobreponerse a la tragedia en poco tiempo”.
La señora Golda Meir le respondió a Evita: “Nosotros hemos sido perseguidos y echados de todas partes. Valoramos como en Argentina, hoy en día, se nos trata de igual a igual, sin ningún tipo de discriminación”. El domingo 8 de abril de 1951, una multitud de judíos llenó el Luna Park, para escuchar a Golda y allí volvió a elogiar al gobierno justicialista.
En agosto de 1948, al inaugurarse la sede de la Organización Israelita Argentina en la calles Corrientes y Ayacucho de la Capital Federal, Evita manifestó en su discurso “El antisemitismo es una creación de la oligarquía para dividir al pueblo argentino. Los peronistas, consideramos a los judíos nuestros hermanos y jamás permitiremos que nadie los discrimine en la Argentina de Perón” En junio de 1951, el entonces presidente de Israel. Chain Weizmann, le envió de obsequio al General Perón, un ejemplar de la Biblia. Perón al agradecer el obsequio en Casa de Gobierno manifestó: “Con un ideal profundo recibo esta Biblia centenaria, que tal vez haya sido testigo repetido de las ilusiones forjadas por el pueblo israelita, a través de tantos siglos de persecución y de dolor. Solamente pido a la providencia,.que así como ese pueblo de Israel supo mantenerse espiritualmente unido y triunfar sobre el escarnio, en presencia de esta gloriosa Biblia judía, también pido que si el pueblo argentino se ve sometido a una prueba similarmente dolorosa, tenga la misma fuerza de voluntad, el mismo patriotismo y el cariño entrañable, que han tenido los israelitas para cruzar el mundo y los tiempos, siempre abrazados al profundo ideal de esta eterna verdad escrita en su Biblia”
El 6 de noviembre de 1953 le fue entregado a Perón un diploma de la organización judía mundial Karen Kayemeth Leisrael. Habló Perón y luego de un largo e imperdible discurso, digno de ser leído completo, terminó diciendo: “Yo hago en esta ocasión, una invocación a nuestro Dios común, al Dios de todos, al único Dios, al Dios que todos amamos, para que derrame a manos llenas las glorias de bendiciones sobre todos los lugares de la tierra, y que de al pueblo judío perseguido durante tantos años, la gloria con que sueñan sus hijos, y que deseamos todos los hombres de buen corazón que amamos a través de los siglos y de la distancia, a los pueblos cuyos hombres se sacrifican, sufren y mueren para que triunfen sus patrias.”
Veinte semanas después, el 18 de febrero de 1954, desde Jerusalén, quien fuera el segundo presidente del Estado de Israel, Itzjak Ben Zvi le envió a Perón la siguiente carta: “ Excelentísimo señor Presidente: Sus sabios y generosos conceptos sobre el pueblo judío y el Estado de Israel, y su noble invocación al creador del universo, y a una justicia común para todos los hombres, me han conmovido muy hondamente y me impulsan a trasmitirle la expresión de mi más profundo reconocimiento por sus dignas y excelsas palabras, que para siempre quedarán grabadas en nuestros corazones.

Por si todo lo escrito, fuera poco, agrego que el ministro de Policía de Israel, Bebor Shitorit, señaló después de escucharlo a Perón: “La Doctrina Justicialista, nos recuerda las palabras de los profetas del antiguo Israel”.
Para terminar, agrego, que uno de uno de los mayores homenajes que brinda el Estado de Israel a personalidades que para ellos merezcan el reconocimiento y agradecimiento es poner su nombre a un monte de olivos. Uno de los más grandes que existen en Israel lleva el nombre de “Presidente Juan Perón”
¿Puede decirme algún compatriota, que Presidente argentino, recibió tantos homenajes, honores brindados y agradecimientos como el general Perón, por parte del hermano Estado de Israel?

En base a ello, mi estimado Calino, me podés decir o explicar de donde carajo sacastes que Perón, Evita o el peronismo, tienen algo que ver con tipos como Franco, Mussolini o Hitler, nada menos? ¿O leíste por casualidad algún artículo difamatorio del ex diputado radical Silvano Santander, que instaló en algunos sectores de la sociedad que Perón era nazi fascista?

Afectuosamente, Adam Pedrini

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