viernes, 26 de octubre de 2012

Generación Perversa Narcisista

Vivimos en tiempos de cambios, pero esto no es una novedad pues siempre vivimos cambiando. El tiempo nos hace cambiar biológicamente hasta envejecer sin remedio; la enseñanza y el aprendizaje también nos cambian haciéndonos descubrir un mundo de misterios que se oculta a los ignorantes; el esfuerzo, el trabajo, cuando más duro más fuerte nos hace, nos hace más conscientes del valor de la vida y de las cosas, las personas comienzan a adquirir dignidad, pues el hombre que no trabaja vive en la vergüenza ante su esposa, ante sus hijos, ante sí mismo y ante la sociedad. Al hombre que no trabaja no se lo ve como hombre, o más bien, se lo ve como un hombre sin dignidad.

Si a todo lo anterior lo asociamos al corazón entonces nace el servicio, por conocer el valor de la vida y darse cuenta que el servicio es la mejor escuela de la humanidad que nos impulsa al progreso en ser cada vez mejores personas y con ello ganar mayor dignidad.

Válgame esta introducción para mostrar que nuestra escuela social va en contra de la dignidad humana.

La nueva cultura humana hace demagogia con su gente, los padres con sus hijos. Porque no se ha entendido bien el concepto de igualdad se han trastocado los roles, responsabilidades, perdiendo autoridad como padres y como esposos. Los matrimonios viven divorciados o en vía de divorcio, entonces en vez de padres se comportan como políticos ante sus hijos.

En la educación de los hijos está ausente la enseñanza y autoridad de su padre, porque ya no es un ejemplo, porque el Estado le ha quitado la patria potestad, porque los legisladores no entienden nada de la vida, porque desde el gobierno se arruinan hoy los pueblos.

La madre tiene la particularidad de darse, y así cría a sus hijos, pero está ausente la participación del padre, que tiene la particularidad de marcar conducta. El padre es la cabeza del hogar, pero los feministas dicen que no, generando entre el matrimonio una lucha por el poder. Se disputan la cabeza del hogar porque hoy no valen los dones ni capacidades, sino el dinero y las leyes mal concebidas. Han transformado a la familia en un cuerpo con dos cabezas, y un cuerpo con dos cabezas es un monstruo. Este es uno de los primeros factores de la perversión.
Los niños y jóvenes no conocen el esfuerzo ni el trabajo, válgame esta redundancia, porque la mamá se lo ha dado todo mientras su padre se muestra como estúpido sin poder ser cabeza, o por no formar más parte de esa familia por ser en verdad un estúpido.

¿Cómo serán estos jóvenes cuando sean profesionales? Tienen una falsa idea que el estudio es un trabajo, sin tomar en cuenta que es un lujo, un privilegio. Muchos están limpiando zanjas, barriendo pisos y trabajando con esfuerzo en distintas partes para que los jóvenes puedan estudiar, pero en vez de devolver a su pueblo la generosidad de permitirles estudiar gratuitamente, llegan con el pensamiento de venganza por lo mucho que les costó aprobar las materias para poder recibirse.

¿Los profesionales aman su profesión, o a través de su profesión consiguen bienestar porque lo que realmente aman es el dinero?

Los jóvenes de hoy solo aprendieron a recibir, no pueden ser generosos porque el dar siempre lo esperan de los demás.

Las familias argentinas hoy son la escuela de la perversidad narcisista que pone en peligro la verdadera evolución de los pueblos.

Desde el gobierno ocurre lo mismo ante la sociedad como hijos suyo, transformándose en un país de ladrones, drogadictos, inhumanos.

Argentina, desde sus gobiernos y desde sus familias, han transformado al país en un pueblo perverso narcisista.

Desde un diccionario enciclopédico ilustro este significado:
“El perverso narcisista es una persona sin capacidad de empatía real. Su empatía es más bien utilitaria, pues sólo reconoce las necesidades del otro en la medida que sirvan a su propio beneficio. 
Esta expresión es una personificación de una serie de desviaciones, las cuales se asocian a un conjunto de síntomas descritos en 1986 por Paul-Claude Racamier como una organización estable caracterizada por la capacidad y el placer de resguardarse de los conflictos internos y en particular del "dolor por el otro," haciéndose valer en detrimento de un objeto manipulado como un utensilio.
Racamier no intentó caracterizar a individuos particulares en sus primeros escritos. Más bien desarrolló el concepto como "una disfunción en la interacción," concepto retomado por Gérard Bayle, quien explica que la noción de perverso narcisista sirve para describir los procesos perversos en las familias y los grupos”.
La seguridad y la paz social no se logran poniendo más policías.

Juan C. Starchevich

1 comentario:

  1. ING;

    Se cruzan por mi mente ,muchas adversidades vividas y varios pensamientos compartidos desde lo leído.

    Hoy no encuentro en nuestra sociedad, los simples valores propios de un individuo.
    Cada vez me cuesta más encontralos.
    A veces pienso que tiempos anteriores han sido mejores, aunque no los haya vivido.Tan solo con escuchar a personas de otras generaciones, creo que antes todo era un poco mejor.

    Atte.

    Armando.

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