lunes, 19 de mayo de 2014

Manuel Zanettín celebra en vida su homenaje

El domingo 18 de mayo de 20014 se impone el nombre de "Manuel Zanettín" a la Escuela de Educación Primaria Nº 817.

La EEP Nº 817 se encuentra en el Paraje El Corredero jurisdicción de Bermejito en el Departamento Gral. Güemes del Chaco.

Manuel Zanettín, Un Nombre Que Hace Escuela


La trayectoria es la huella que marca camino, es el rastro que deja el caminante, es la historia de alguien que se ha abierto sendero siguiendo un oriente que lo atrae como un imán poderoso a su propio corazón que es su vocación.

Abriendo mundos nuevos se realiza la esperanza, una esperanza llena de habilidades y pasión, una pasión que quema como fuego en el fondo del corazón, un fuego que arde y quema por dentro y por fuera destruyendo la ignorancia, las limitaciones, la angustia y el dolor para que puedan nacer el conocimiento, la confianza y la libertad, para que pueda nacer una nueva esperanza.

Manuel se ha caracterizado siempre por ser el mejor, siempre tuvo habilidades y pasión dentro de su silencio y su gran capacidad de observación; esta es la virtud que reviste a los sabios y que va haciendo sabio al hombre común. Todas estas cosas él mismo las ha demostrado y todos los que lo conocemos y todos los que lo han visto somos testigos de ello, como por ejemplo en el futbol, era el favorito del equipo y de la hinchada porque les regalaba la alegría del triunfo del campeonato y la habilidad del juego en cada partido.

Siempre tenía algún chiste ingenioso que alegraba las reuniones como una curiosa pedagogía que invitaba a pensar buscando en el razonamiento el premio de la risa y la alegría. Tenía la habilidad de desconcertar en la simpleza, gran virtud de los buenos maestros con verdadera vocación.

Le gustaba el boxeo, pero no en sí mismo, porque no permitía golpes fuertes; quizás lo hacía solamente para crear lazos de amistad en los jóvenes o también porque tenía algo que enseñar, y lo hacía de un modo tan ingenioso como en sus chistes, porque razonando se descubría, como un premio, que no es conveniente la violencia. ¡Qué cosa tan ingeniosa!, a través del boxeo él enseñaba la no-violencia.

También me dijo algunas veces que salía a mariscar, entiendo que esto significa salir a cazar, caminar por los bosques intentando capturar alguna presa.

Observar y pensar en silencio lleva al hombre a llenarse de tantas cosas que son imposible contenerlas encerradas en su interior; es una riqueza tan grande que desborda y se derrama; esto explica que Manuel estaba deseoso de enseñar, que también necesitaba escribir y hacer poesías; que era y es un buen hombre con habilidad y pasión.

Hoy Manuel Zanettín, honra a sus hijos y esposa; honra a sus padres y todos sus hermanos; honra a sus familiares y amigos; a los que fueron sus alumnos y a sus familias. Honra a esta Escuela con su nombre, desde hoy y para siempre.

Personalmente, siempre me sentí muy apreciado y querido por vos. Yo también te siento de este modo y celebro en mi mente y mi corazón este acontecimiento que nos llena de alegría a todos los que te queremos.

La trayectoria de Manuel fue simple, brillante y llena de luz, como una estrella que se mueve dejando su estela para siempre en el firmamento.

Juan C. Starchevich


Manuel y su esposa
Famila

Celebramos juntos este gran acontecimiento:





Sus padres: Augusto Zanettín y Olidia Valenzuela

Su hermana: Hortensia Zanettín
Su hermano, de camisa blanca, Ricardo Zanettín con su familia

Manuel con sus hermanos: Delia, Ernesto, Celestino, María y Gino Zanetín
Sus hermanos: Celestino, Delia, Federico, María, Elvira y Nélida Zanettín
Con su familia, hermanos y algunos sobrinos

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