viernes, 28 de mayo de 2010

Consecuencias del Pecado y Teoría de la Concepción

por Juan C Starchevich

En el tema anterior, bajo el título “Pecado”, obtenido de diccionarios y fuentes religiosas, notamos que pecado significa ir en contra de un planteo o dirección propuesta, aún así creo que para mucha gente es solo un criterio religioso. De ser así entonces este criterio sería puramente relativo, y lo relativo no es verdadero, por lo tanto no imprime fuerzas para tomarlo con la seriedad que se merece, porque si eres comunista, o marxista, el pecado sería ir en contra de esa ideología obteniendo como pena o castigo que va desde la expulsión del partido hasta la muerte de aquel que ha transgredido o traicionado “la causa” del partido. Pero este marxista no puede adherir al concepto de pecado según la Iglesia Católica, porque ser creyente para un comunista es un pecado, una transgresión a su causa ideológica marxista que es atea y combate a todo tipo de espiritualidades por ser el marxismo una ideología materialista. Del mismo modo, un cristiano no puede ser marxista porque para ello debe negar a Dios, sus mandamientos, su iglesia… Viviría continuamente una incoherencia al no poder cumplir plenamente ni con la Iglesia Católica ni con el Partido Comunista.

Si hacemos una comparación análoga podemos ver que no es posible pertenecer al mismo tiempo en distintos espacios sin transgredir ni traicionar a uno y a todos ellos, como quien dice “no se puede andar bien con Dios y con el diablo”, cada cual tiene sus reglas.

El placer, o relativismo o hedonismo, que aparenta ser simple y fácil, también tiene sus reglas y va en contra del comunismo y del cristianismo. De este modo podemos seguir el análisis y darnos cuenta que para caminar hacia un objetivo debemos tomar un solo camino que nos conduzca a él.
¿Se imaginan? ¿Se imaginan el sentimiento individual de una persona en el mundo de hoy? No sabe qué hacer con su conciencia, pero al mismo tiempo no puede entender lo que le pasa, solo sabe que hay algo que no concuerda, existe un sentimiento interior que incomoda e inquieta. No se da cuenta que, en su vida, ha tomado más de un camino y no camina con fidelidad en ninguno de ellos. La respuesta es “no pensar en eso” para evitar conflictos mayores, pero a esta marcha terminan en psicólogos, sacerdotes, espiritistas, curanderos… pero cada uno de ellos tiene una ideología propia y son incompatibles entre sí. ¿Cuál es tu camino? ¿Qué modo de vida elegiste para lograr tu plenitud como persona?
¿Se imaginan el sentimiento social de individuos marcados por una conciencia de pecado que luchan interiormente negando el sentimiento de culpa?

De todos modos, lo explicado hasta ahora no deja de ser confuso, la gente no tiene claridad del significado del pecado porque al pecado no es conveniente verlo ni medirlo desde un punto de vista parcial o de sectores individuales, sino desde la propia esencia del ser humano. Esto es lo que trataré de explicar desde otro punto de vista.

Pecado significa involución humana
El hombre está llamado a ser perfecto, lo siente y se da cuenta de ello, por eso lucha para conseguirlo y se siente mal cuando no lo logra, entonces aparece el sentimiento de culpa.

Es muy fácil comprender que el hombre es consecuencia de una evolución o desarrollo de un proyecto que se gesta desde el origen del universo. Tenemos conciencia que somos imperfectos, también que tenemos muchas características de animales, vegetales y objetos, como también cuando bendecimos o ayudamos a alguien nos damos cuenta que somos humanos y con características superiores al mismo humano. Significa que estamos en un estado de transición que nos tiende a superarnos o a disminuirnos desde nuestra propia realidad actual.

La evolución que marco no es la de Darwin, no es esa evolución de las especies que indica un cambio de “modelo” al pasar de un estado acuático a seco, ni de un lugar frio a cálido, pues un animal que vive en el agua al pasar a vivir en suelo firme fuera de ella se adaptará a sus nuevas condiciones de vida, cambiará morfológicamente, pero jamás dejará de ser un animal, porque los cambios de temperatura y de las condiciones ambientales no tienen el poder de modificar “la realidad” de una especie. Entonces podemos decir que un pez que logró vivir fuera del agua le han crecido patas y ha cambiado su aspecto pero no dejará de ser un animal. Del mismo modo, un animal que vive en zona tropical y luego logra adaptarse al cabo de varias generaciones a vivir en una zona muy fría, cambiará su aspecto, quizás le crezcan pelos en el cuerpo donde antes no tenía, pero no dejará de ser un animal porque los cambios de temperatura no tienen el poder de cambiar la realidad de una especie.

Finalmente podemos tener muy en claro que la teoría de la evolución planteada por Darwin solo hace referencias a un cambio de modelo en las especies, pero nada tiene que ver con el cambio de realidades, que signifique pasar de vegetal a animal y de animal a humano, pues él solo descubrió semejanzas y cambios de modelos desde el punto de vista de la adaptación a los medios actuales.

Para que existan cambios de realidades debe existir un ente superior a las realidades en proceso de cambio, una entidad superior a los efectos climáticos y estados de la materia.

En función de esto he desarrollado la “Teoría de la Concepción” que explica el origen y desarrollo del universo. Tengamos en cuenta que esto es solo un pensamiento mío, solo son ejemplos comparativos fruto de una mente inquieta que se complace en la presencia de Dios nuestro Señor.

Teoría de la Concepción
La nada, solo se presenta como el principio de una existencia y no de modo absoluto, pues si la nada fuese absoluta entonces no existe posibilidad de la existencia ni siquiera del mismo Dios ni del big bang ni de cualquier cosa, solo existiría la “nada”. No habría existencia.

Imaginemos al universo como si fuese el vientre de una mujer antes de quedar embarazada. Esto sería la nada. Pero en el instante de la concepción, dentro de su vientre, comienza la existencia.

Al principio existía Dios, que es Madre. También existía Dios Padre, que entre los dos eran una sola cosa, un solo Dios.

En el vientre de Dios Madre solo existía oscuridad, la nada del universo, el instante cero del universo, nuestro universo.

El Espíritu de Amor de Dios Padre y Madre ha marcado el inicio de los tiempos en su vientre, se ha concebido el universo desde el mismo Dios, dentro del vientre de Dios.

Del mismo modo que se concibe al ser humano dentro del vientre de su madre, y poco a poco va tomando formas, tamaño y vida, así se va haciendo el universo dentro del vientre de Dios Madre.

Primero nace la luz, que es la existencia, y hace expandir progresivamente al vientre que es "el espacio".

Podemos imaginar que el espacio es el vientre de Dios Madre en expansión.

Luego de esto se pone de manifiesto la materia, el contenido del universo dentro del espacio.

La materia comienza a desarrollarse formando la primera galaxia.

El Espíritu de Dios está en Dios, por lo tanto está presente dentro del universo derramándose como en ráfagas impulsando el desarrollo de la creación dentro del vientre de Dios Madre.

Digamos en forma resumida:

El Espíritu de Dios Padre y Madre se derrama y todo aquello que lo recibe y absorbe como una esponja se prepara para evolucionar. Esto significa que al principio solo había materia inorgánica, y aquella que ha recibido absorbiendo al Espíritu de Dios se ha transformado en semilla para dar inicio a los primeros vegetales, y aquella materia inorgánica que no lo ha absorbido seguirá siendo lo que fue desde el principio.

El Espíritu de Dios se sigue derramando, y aquellos vegetales que lo han absorbido van evolucionando su realidad de vegetal a animal, y aquellos vegetales que no lo han recibido siguen siendo vegetales.

Del mismo modo, los animales que han absorbido el Espíritu de Dios, evolucionan convirtiéndose en humanos, el resto siguen siendo animales.

El ser humano que es esponja del Espíritu de Dios evoluciona haciéndose santo, o sea, se transforma en la realidad de Dios. El resto sigue siendo humano. Fin de la creación del universo.

Solo resta "el nacimiento" del Hijo de Dios. Fin del vientre embarazado, es el fin del mundo.

Dentro de un embarazo existe un cordón umbilical que conecta al hijo con la madre, y solo a través de él puede tener vida y desarrollo, pero fuera del cordón umbilical existen muchas cosas, placenta, líquidos, etc., que luego, al dar a luz, van a parar a la basura. Este es el destino de todos aquellos que se apartan de Dios, este es el destino del secularismo, del relativismo, ateísmo, materialismo…
Pretender creer que el origen y desarrollo del universo se explica con la teoría del Big Bang es como creer que los niños se conciben en el vientre de sus madres mediante un cohete que le explota en el útero. En este caso, el cuento de la cigüeña que trae a los recién nacidos, es más confiable que el desarrollo científico de los expertos de la Nasa.
Solo un humano fue esponja del Espíritu de Dios

El linaje de María de Nazaret, solo Ella pudo ser esponja del Espíritu Santo generando en ella la primera semilla que evoluciona al hombre. De ella nace el Santo, el hombre concluido, el Hombre Dios, el Hijo de Dios, Nuestro Señor Jesucristo. Siempre ha existido porque viene de Dios y en la Santísima Virgen María se hizo carne para habitar entre nosotros. Aquí termina la creación, de ahora en más solo resta proyección, que significa incorporarnos en Jesucristo para poder lograr santidad, plenitud, el sentido de la vida.

De ahora en más el universo se llama Iglesia, un nuevo universo, que por decisión de Dios es el vientre de María Santísima que está gestando en sí al hombre nuevo a través de la común unión de todo el universo en su hijo Jesucristo. Esto significa que la Santísima Virgen María está embarazada de Eucaristía y su vientre se llama Iglesia Católica Apostólica Romana. Que lo entienda quién quiera.


El Pecado
  • Todo aquello que hace producir un cambio de realidad de modo evolutivo a ser más, se llama Gracia. Vivir en Gracia de Dios significa no estar en pecado.
  • Todo aquello que hace producir un cambio de realidad de modo involutivo o estancado en esa realidad, se llama pecado. Estar en pecado significa rechazar la Gracia de Dios.

Es muy simple comprender esto, porque si un ser humano rechaza al Espíritu Santo, entonces no tiene posibilidad de progresar en el sentido de la vida que es evolución, para hallar la plenitud, entonces comienza a retornar a realidades inferiores porque se ha desprendido del cordón umbilical que da la vida.

En primera instancia el humano comienza a convertirse en animal, conservando su aspecto humano. Podemos decir que es un animal con forma humana en todos sus componentes carnales, pero esta involución no marca un retroceso de un modo reversible hacia realidades anteriores, sino que toma otro camino, un camino nuevo de involución que es la transgresión, significa que este nuevo animal es una bestia.

Del mismo modo podemos observar que así como existen muchos animales con forma humana, también existen vegetales y objetos con forma humana. Todo esto podemos apreciar en las distintas actitudes que presenta el hombre del mundo.

Dios, nuestro Señor, ha creado al hombre a su imagen y semejanza para que cada vez sea más, hasta llegar a Él como santo, por lo tanto, todo aquello que va en contra del desarrollo de santidad ofende al Creador y se llama, universalmente, pecado.

Por todo esto te digo, dale tiempo al pensamiento, no corras tanto por el mundo, no te preocupes tanto por las cosas materiales, no sea cosa que por querer ganar el mundo pierdas tu alma. Porque solo se puede ser feliz y vivir con plenitud cuando estamos conectados al cordón umbilical de aquel que hizo el cielo y la tierra, pues es el mismo que ha hecho tu corazón.

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